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Momento de la meditación 2011 Parte 1

sin comentarios, faltaría plus, venga haz el tuyo pinchando aquí que esto tiene premio seguro!

La imagen que decora este post es atribuible a un error grave en un ordenador Commodore Amiga, uno de mis más amados “ordenas”, y que fue el primero que me agencié con las ganancias de mi primer trabajo basura, el Amiga es un ordenador personal de por allá finales de los años 80 que para mi aún representan la quintaesencia de la multitarea. Es una imagen que viene al pelo con la que está cayendo, primero porque claramente nos indica que tenemos un fallo en el sistema, un parón grave que nos debería llevar a una profunda meditación que desembocase en alguna mejora sustancial en el software que rije el mundo.

Así que ya con ese toque meditativo al que nos invita el viejo Amiga me lanzo a daros la brasa por última vez este año y escribir este post a modo de “log-resumen” del 2011, un año que se agota. En él vuelco algunos episodios y ocurrencias personales, tan propios que no estarán siempre contrastados, a menos que tú, lector ocasional de este blog de mediatinta utilices los comentarios, quedas invitado.

Se acerca el final de año, un momento en el que consigo desplazar el tiempo para respirar no mejor pero si algo más hondo de lo habitual, un momento para reflexionar sobre el devenir de un año que llega a su ocaso, y es el final de esta métrica virtual que denominamos “año” el que nos obliga cada año a despertar cierta tendencia a ponernos trascendentales con nosotros mismos y con el mundo que nos soporta sopesando la suma de lo que nos han deparado este buen puñado de días. Colegas programadores es hora del SUM(YYYY).

¿Qué hemos visto durante este 2011?

A nivel global

Hablemos de lo sucedido en el transcurso de este viejuno 2011 a nivel global, para ello subtítulo este primer post de una serie de dos como “Parte 1” para después pasar al siguiente post, que sorprendentemente y en un ataque de creatividad sin parangón alguno he dedicido subtitular como “Parte 2” una continuación que publicaré algo más tarde, no se si todavía en este casi finiquitado 2011 o ya en el futuro 2012. Antes de comenzar quiero no obstante confesar que con esta “Parte 1” tan sólo pretendo ser algo social y globalmente correcto o lo que es lo mismo del todo irrelevante y anodino ya que en esencia en un mundo de apariencias lo de los otros es lo que debe “aparentemente” importarnos por encima de nuestros propios intereses; así que en esta serie de dos post también comentaremos someramente alguno de los relevantes eventos ocurridos lejos de nuestra propia realidad cotidiana intentando levantar la cabeza de la pantalla, si bien ésta, y no me refiero a la cabeza, es nuestra pequeña ventana con la que los desarrolladores, programadores y diseñadores web convivimos casi el 80% de nuestro tiempo despierto, una exoextremidad que se ubica a no más de dos palmos de nuestro propio ombligo o a un palmo excaso si hablamos de la pantalla de tu smartphone.

Globalmente sabemos que hemos vivido el capítulo, ¿5?  de la temporada 3 de la serie “Crysis”. Sí, la pesadilla no acaba con su resabido parón económico que ha desequilibrado medio planeta y que ahora parece especialmente interesada en cebarse con nuestra vieja Europa. Un discurso que parece convertirse en muletilla de toda conversación y noticia, ¿cuándo acabará? favor de que alguien me lo cuente sin más cuento ni demoras. ¿Será Merkel la mesías del metálico Euro? O serán los chinos con su voraz estrategia de absorción de negocios, los futuros propietarios del mundo.

Ahora que hablo de la China os confieso que en mis reflexiones veo los mercados como una doble estratificación que si bien se unen en muchas ocasiones disfrutan de leyes y reyes algo diferentes, hablo de lo online y lo offline. En la primera, primera porque es la que toco día a día a través de mi ventana electrónica, reina Google donde se negocia con bienes intangibles, realidades virtuales como la venta de anuncios no físicos o adWords, el producto estrella de la todopoderosa Google que le permite crecer y absorber todo lo que le interesa. Y en el otro lado veo el producto tangible, aquel que una vez sí y otra también luce un Made in China, hoy hasta en los espárragos del Mercadona, marca Hacendado puedo descubrir el origen del gigante asiático en su etiqueta. China ya es la fábrica del mundo global y como tal, la potencia comercial número uno.

Así que en este nuestro mundo en el que para sobrevivir hay que vender y seamos francos, hasta venderse, encontraremos entre las sinergias de ambos estratos la oportunidad y sobrevivencia del resto. Unas sinergias, que podemos denominar  “servicios” y sobre la que países como el nuestro deberían a mi modo de ver despertar y potenciar, esforzándonos por caer en gracia a Google, FaceBook o a aquel rey de turno para vender aquellos productos que importamos de la China y con las ganancias salir del bache y dedicarnos a potenciar lo inigualablemente propio como el sol, el clima, la dieta. Lejos de eso mi castigada vista ya no ve solución alguna. Pues el crédito ha muerto.

Tras lo económico nos queda lo social y es que durante este año hemos observado algo atónitos, las convulsiones y revoluciones sociales que desde Oriente a Occidente se han asentado en las plazas más conocidas del planeta. Plazas en movimiento que desde la lejanía que hemos visto a través de los ojos que nos traen los medios sociales; vehiculizando con ello a Internet como una herramienta de comunicación libre y global a la par que arrojando algo de luz sobre nuestros  desconectados padres y abuelos que ya ven a Internet como algo más que un video porno sin cinta, si no como la herramienta de comunicación real, amén de para poder chafardear en Facebook y mostrarles una vista de “su pueblo”.

Son estas unas revoluciones que parecen estar abocadas al triunfo, un hecho histórico al menos en el caso de Oriente que me asombra y me hace sentir orgulloso de lo que Internet puede llegar a aportar aunque sea tan sólo como vehículo transmisor de ideas. Aún así y paradójicamente en nuestro Occidente son revoluciones que más allá de lo mediático no han dado el fruto esperado. Hoy asisto a una cierta vuelta atrás en las libertades con un crecimiento imparable de la derecha en lo político y del capital en lo económico. En un lado funcionan y en otro amigos míos, no funciona o sólo ha funcionado para minimizar el efecto de algo que se sabía que iba a suceder sí o sí. El resultado directo o indirecto ha servido lamentablemente para perder algunos derechos sociales, y convertirnos en presa de la tijera. Lo que me preocupa realmente no son los hechos si no el concepto y la utilidad del mensaje ya que este no se ha traducido en lar urnas, donde en democracia más o menos no corrupta suele hablar la voz real del pueblo. Quizá todo sepa a pollo, y esto no sea nada más que un cúmulo de estudiadas estrategias y maquinaciones del poder que hacen que la mayor parte de la masa vote por inercias provocadas, no lo se, pero una de dos, o bien el sistema no funciona o sencillamente el ruido ruido es.

Acercándonos ya al territorio del byte, y como entradilla a mi segundo post resumen, más enfocado a los desarrolladores, en lo que atañe a las TECHs hemos asistido a una guerra abierta entre Apple y Google, con los teléfonos móviles, los tablets y sobre todo con los sistemas intangibles “en la nube” donde también luchan con nombre propio Facebook, Twitter, Amazon, y otros cuya etiqueta puede llevar un “Made in Ninguna Parte”.

Esta pugna por el liderato de la nube, la que se vive desde la red, es una encarnizada contienda por liderar los nuevos sistemas capitalizadores de recursos económicos, unos voraces recaudadores en lo virtual bajo el nombre AppStore y Android Market además de los “entretenedores” iTunes, Google Music, redes sociales y todo lo que está “por llovernos desde las nubes”, eso sin olvidar a Microsoft donde  a la zaga y en silencio desde que se autoreconoció perdedora de la revolución digital portátil, está planeando su asalto en 2012,  y hablo de Windows 8 Metro y su As en la manga, Skype, donde o están esperando el momento oportuno en una demostración de estrategia brutal o realmente son tontos de por allí donde acaba la espalda y no han sabido exprimir ese exquisito producto lo más mínimo.

Yo de momento, clausuro este primer post y me voy a la playa a despedirme del gran azul hasta el año que viene.

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